domingo, 15 de mayo de 2011

sábado, 14 de mayo de 2011

Heterónimos





Estoy en la etapa "entrevista" para una obra de Teatro Documental en Estacion Rosario con Ángel Romero, uno de los ultimos vendedores ambulantes de colectivo de Bahia Blanca.

Cada vez que lo entrevisto, Ángel propone un desfile de heterónimos*, que a diferencia de los de Pessoa se llaman todos igual: Ángel Romero. El teatro documental se nutre de esa posiblidad de que la biografía (contra lo que podríamos pensar) movilice la multiplicidad.

Ángel dice que su vida tiene 3 patas: la familia, el trabajo de vendedor y la iglesia evangélica.

Ángel viaja con una naturalidad sorprendente de un relato a otro, de un Ángel a otro, así como viaja 8 hs por día arriba de los colectivos bahienses vendiendo medias.

El Ángel que reflexiona sobre economía viaja con el que te evangeliza con salmos que viaja con el cuenta fábulas con moraleja que a su vez viaja con el hombre que de su pasado cuenta poco o nada que viaja con el que te vende lo que sea. En el tránsito de uno a otro, en el viaje, siempre aparece algo que se ve a medias, algo fugaz en la ventanilla que hace que uno desee detenerse para verlo mejor, para ver qué es. Tarde o temprano, eso que apenas vimos con el rabillo del ojo va a jugar un papel fundamental en dar vida al teatro documental.

"De todo quedaron tres cosas
la certeza de que estaba siempre comenzando
la certeza de que habia que seguir
la certeza que sería interrumpido antes de terminar
hacer de la interrupción un camino nuevo"

Fernando Pessoa

*Fernando Pessoa, poeta portugués, utilizaba el término "heterónimo" para designar distintos personajes (Álvaro de Campos, Ricardo Reis, Bernardo Soares, etc) cada uno con su biografía, y con su obra particular.

lunes, 9 de mayo de 2011

Personas en Loop en ensayo.



Dusseldorf( museum Kunst Palast) 2006.

Que es un ensayo?
Un ensayo es la distancia entre lo que uno imagina y lo que sucede. Esa luz, esa remera o ese piano llegaron antes que nosotros. No piden permiso y se quedan para siempre dando sentido. Esa descarada presencia es como mojarse la cara con agua fria, me acuerdo como era pero lo siento como si fuera la primera.



domingo, 8 de mayo de 2011

Malena conecta el cielo con la tierra



Pienso que la danza celebra lo que nos hace humanos.

Al danzar usamos, de una forma muy natural, los mecanismos de nuestro cuerpo y todos nuestros sentidos para expresar regocijo, tristeza... todo aquello que nos importa.

La gente siempre danzó para celebrar los momentos cruciales de la vida y nuestros cuerpos portan la memoria de todas las experiencias humanas posibles.

Podemos danzar solos y podemos danzar en colectivo. Podemos compartir lo que nos une y lo que nos diferencia.

Para mí, danzar es un llevar a cabo el pensamiento. Por medio de la danza podemos hacer que las ideas más abstractas encarnen y nos revelen lo que no podemos ver, lo que no podemos nombrar.

La danza es un vínculo entre personas y conecta el cielo y la tierra: llevamos el mundo en nuestros cuerpos.

Pienso que, en un sentido profundo, cada danza es parte de una inmensa totalidad: una danza que no tiene principio ni fin.


Anne Teresa De Keersmaeker

miércoles, 4 de mayo de 2011

martes, 3 de mayo de 2011

sábado, 30 de abril de 2011

COMPONER ES CREAR UNA DANZA QUE TODAVÍA NO EXISTE




¿Se puede enseñar a componer? Francamente, no creo. Creo en enseñar a recorrer un camino. Una clase de composición es un trabajo mutuo, no solo se pone en juego comprender consignas , elegir y adquirir herramientas sino también se enseña a tener una mirada distanciada de lo que uno está trabajando, así como el artista plástico se retira unos metros de la pintura, o el escritor de la hoja garabateada, para ver el conjunto, y decidir cómo seguir. El docente de composición nos muestra desde afuera el proceso, nos interroga acerca de qué hacer con el material que estamos creando, qué orden comenzamos a establecer, hacia qué mundo pide ir.

A lo largo de mi carrera me dieron muchas recetas de cómo desplegar el movimiento en el espacio, en el tiempo, en la energía, acumulando, sustrayendo, llenando o vaciando, de mínimo a máximo, y en ese ir y venir descubro que el riesgo es que los docentes pensemos que la composición no es más que un repertorio de ejercicios que se combinan de una u otra manera para producir obras… Prefiero relacionar la composición con modos de vida: uno puede vivir una vida en mínimo, haciendo obras en mínimo, o puede hacer una vida en relación al tiempo y la energía… Lo que digo es que en cada ejercicio hay una vida latiendo, un mundo a descubrir, que plantea miles de preguntas. El docente de composición viene a entrenar ese lugar más que a dar recetas.

Creo que es un problema a resolver el hecho de que algunos docentes (en todas las ramas y materias) enseñan lo que no han vivido. La pregunta directa sería: ¿cómo enseña a crear alguien que no crea? ¿cómo puede acompañar esa experiencia si justamente no lo ha experimentado en varias oportunidades? Entonces, formar un alumno que piensa la composición en base a fórmulas y repeticiones es de alguna manera no haberlo entrenado para la lucha que conlleva toda creación o como dice Paul Auster: Librar batalla para entrar en el corazón de las cosas.