martes, 23 de marzo de 2010

Presente


El otro día escuché que los grafittis tienen un mensaje secreto que hay que descifrar.
Un dibujo gigante de Carlos Fuentealba se incrustó en la ventanilla de mi taxi neuquino y así como lo ví lo dejé de ver y todavía lo veo.


3 comentarios:

Fermín Enrique Ramirez dijo...

Otras veces el mensaje es tan directo, que cuesta establecer relación con "eso" con lo que uno se topa, por falta de intermediarios.
Me gusta el graffiti. Desde los estilos Softy y Bboy hasta los stencils que hace Banksy y el escrache crudo de calle local, tengo buena relación con el lenguaje. Tengo varias remeras graffiteadas.
Como dijo un cana que me paró una vez: " ... a ver usté!, pintor sin licencia"

Saludos

Natalia Martirena dijo...

Muy bueno pintor sin licencia!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!me encantaría hacer un encuentro de grafiteros!!!!!

Fermín Enrique Ramirez dijo...

Nota:

Quiero aclarar que en el momento citado, estaba "interviniendo" una Clínica privada. Jamás soné la casa "del vecino", aunque uno nunca sabe cuando se está metiendo con el patrimonio (y de quien es el patrimonio en cuestión).