viernes, 21 de noviembre de 2008

Hoy no tengo que ir a Bosnia

A veces de todo un libro queda resonando un fragmento, un capítulo o una frase. A mí me quedó del libro Ante el dolor de los demás, de Susan Sontag, esta frase que titula el blog.
Después de la funciones de fin año de la Escuela de Danza siempre me queda la duda si la obra que presentamos es el producto más honesto. Otra vez recurro a Sontag :

La alternativa es inexorable: o soy viajero de las antiguas épocas, y me enfrento con un espectáculo prodigioso que me resultaría casi ininteligible o soy viajero de mi época, precipitándome en la búsqueda de una realidad desvanecida.