Un feriado para recordar el Golpe y estoy descansando como si fuera domingo. Todo quieto, no hay rastros de esa época, parece que fue hace mil años, que es una película.
Yo fui a ver Cenicienta 6 veces. Mientras miraba esa historia, vivía ahí.
En el cine, la sala se pone oscura y transporta a cada uno y por separado hacia afuera. Cada uno arma su película. Yo armé la mía.
Allá por el 76 recibí una carta de parte de Cenicienta, tenía 6 años y recuerdo el Golpe que produjo en mi cuerpo, mi corazón latía a toda máquina . La guardé en el cajón de mi mesita de luz y durante todo ese tiempo atesoré el misterio de la Cenicienta Troska.
El encuentro con la verdad fué un verdadero Golpe, no podía creer esa carta. Esa letra, esa letra, sí! esa letra que miraba fijo y se hacía cada vez más grande era la de mi papá.
Tenía 9 años cuando supe que era él y no Cenicienta. Creo que ese pasaje de la mentira a la verdad me marcó para siempre. Una ambigüedad indeleble.
Esa ambigüedad de tener dos papás, uno que se escapó por los techos y el otro que me escribía cartas y escuchaba Serrat bajito. Uno que se fué y otro que quedó.
Bajo la influencia protectora de esa carta entendí qué era un Golpe.

Tierra de la Felicidad, 7 de septiembre de 1979
Querida Natalia:
Te escribo esta carta pues me enterado con mucha alegría que me quieres mucho, siempre lees mi historia y además la mesa de tu aula lleva mi nombre.
Todas éstas lindas noticias han llegado hasta mí a través de mis amigos los ratoncitos, que tienen amigos en todas partes y se enteran de todo.
Yo vivo en un lugar muy hermoso, al que llamamos tierra de la felicidad; hay muchas casitas de bellos colores, rodeadas de praderas con pastos y flores y de grandes bosques; todos trabajamos por igual y todos recibimos para vivir igualmente bien; mi príncipe y yo no mandamos a los otros;sino que somos los príncipes del amor, y todos nos queremos mucho.
Se que quieres mucho tener un perro, y sé también que Silvia y Bocha que te quieren tanto, van a hacer lo imposible hasta que lo tengas.
Te felicito po lo bien que andás en la escuela y en cerámica, y mucho me gustarías que me escribieras y me mandaras uno de tus hermosos dibujos, a mi nombre y a la Tierra de la Felicidad.
Ahora con un beso en tu frente, te dejo hasta la próxima carta, y si sueñas conmigo, de ese modo podremos vernos antes.
Un abrazo fuerte
Cenicienta
P/D: un beso grande.