viernes, 12 de febrero de 2010

La acompaña la muerte


1-En la casa de mi amiga Alejandra Ponte hay muchos germinadores. Hay de semilla melón, de lenteja y de zapallo (es el que más le crece).
Ella sabe que me gustan mucho entonces me mandó algunas fotos. Ësta me sorprendió por el título que le puso "La acompaña la muerte".
2- Cuando empecé a dar clases de danza clásica (allá por los 90) hice una suplencia con alumnas de 8 años. No sé muy bien ni me acuerdo porqué les pedí a cada una que traiga un germinador con la semilla que quiera. A cada clase llevaban al aula los frascos con su nombre y los acomodaban en fila contra la pared. Me resultaba interesante tener mezcladas nenas y semillas. Al cabo de unos días la cosa se puso mejor porque la semilla Paula se partió por la mitad, el olor a humedad se mezclaba con la ramita que asomaba. Olores, colores , semillas y pasos parecían decir lo mismo.
A los 4 meses vino la titular de la cátedra y tuve que dejar el curso. No me gustó nada cortar la experiencia y sobre todo no saber que pasó con todo eso . Las seguí viendo por los pasillos pero ya no era lo mismo ,un hola y seguíamos viaje.
Encontré un cuaderno de clases con la lista de las semillas y al final a modo de acotación agregué al lado del poroto de Magalí: " siempre se ríe". Uno no sabe quíen se ríe si el poroto o ella. Es un recuerdo que siempre me acompaña y por eso tengo ganas de repetirlo 20 años después.

4 comentarios:

Fermín Enrique Ramirez dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=G_1Zz9ud83I

La mujer que baila sobre el final.

Natalia Martirena dijo...

Fermín tus aportes hacen largas cadenas. O mejor dicho largas charlas, gracias otra vez

Natalia Martirena dijo...

ahora lo ví, si la mujer del final parece que tiene los brazos como ramas y la cola del vestido negro parece las raices oscuras y enredadas del germinador!

Fermín Enrique Ramirez dijo...

Me gusta observar cuadros donde, como en este video, personas admiran/observan, a otras personas expresarse. Esos momentos de gravedad zero, que a veces nos son otorgados. Como la urgencia que me invadía esperando a que mi viejo termine de contar el desenlace de alguna historia.

Saludo cordial !